HISTORIA

1906. Los inicios

La oficina de farmacia abrió sus puertas en 1906. Mercedes Almazor y Nogueras toma el relevo en 1946, una mujer pionera y emprendedora que ganó la confianza de pacientes y facultativos tanto en la vertiente convencional como en la más especializada, la elaboración de fórmulas magistrales.

 

Ambas actividades se han mantenido a lo largo de este más de un siglo de existencia

Las primeras fórmulas magistrales

La elaboración de fórmulas magistrales era, por aquel entonces, una actividad básica y fundamental de cualquier servicio farmacéutico, debido a la carencia de especialidades industriales.

Matrimonio científico

Es también un capítulo a nombrar la BACILINA BULGARA un medicamento probiótico (Lactobacillus Acidophilus y Bacillus Bulgaricus) que se elaboraba en el laboratorio familiar Suárez-González.
La farmacia y el laboratorio fueron los orígenes de un matrimonio científico que dejaron un marcado legado en el campo farmacéutico.

2004. Una nueva generación que apuesta por la formulación​​

Clara y Marina Morral Suárez deciden liderar la actividad farmacéutica en la oficina de farmacia siguiendo la tradición familiar.
En 2004 deciden aprovechar toda la experiencia acumulada y adecuar las instalaciones de elaboración de fórmulas a las nuevas exigencias técnicas.
La tradición familiar y la formación en la industria farmacéutica han encauzado a este joven y dinámico equipo de farmacéuticas a desarrollar y mantener una continua relación técnica con los distintos sectores médicos que precisan personalización en el tratamiento.

Línea de cosmética propia de tratamiento

Gracias a este amplio conocimiento, en la actualidad la farmacia además de formular medicamentos, posee una marca propia de cosmética de tratamiento, registrada con el nombre Dermoeix cosmética farmacéutica.

La incorporación continua de nuevos servicios​

Sistemas como el SPD (Sistema Personalizado de Dosificación) que permite dar servicio a centros con personas dependientes que necesitan una medicación personalizada, en fechas, horarios y dosis, lo que permite evitar errores en la administración de los fármacos.

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